2011
07.21

Desde hace un tiempo (creo que todos los veranos desde que es ministro), el ministro de Industria, Miguel Sebastián defiende y pone en práctica el no llevar corbata para concienciar sobre el gasto de energía. Se supone que si no llevas corbata y pones el aire acondicionado un poquito más alto ahorras energía. Según él mismo dijo en el congreso, con cada grado que se sube de temperatura de aire acondicionado se ahorra un 7 % de energía. Pues muy bien. Es una actitud ante la vida como usar el transporte público o coger la bici para ir al trabajo. Un pequeño gesto que de forma individual no tiene apenas repercusión pero que si se generaliza, la repercusión puede ser mayor. Y no lo digo por no llevar corbata si no el poner el aire acondicionado un poquito más alto.

Miguel Sebastián y las corbatas

Fuente: EFE/Gustavo Cuevas 29/07/2008 (www.elperiodicomediterraneo.com)

Hasta ahora todo perfecto. Me parece bien. Pero resulta que ayer, en la sesión de control al Gobierno, el diputado José Ramón Beloki, del PNV, preguntaba a Sebastián sobre la utilidad de no llevar corbata y el ahorro energético. Lo atípico del asunto resulta ser que José Bono, presidente del Congreso, intervino de forma excepcional en el debate para recriminar a Sebastián el no uso de la corbata dándole entonces una dimensión mayor al hecho de lo que para mi es una actitud, o una anécdota, y volviendo a poner en el debate público el tema de “¿Por qué el ministro Sebastián no lleva corbata al Congreso? ¿Ayuda eso al ahorro y la eficiencia energética?“, cuando creo que de lo que se debería hablar es de otra cosa más seria que es el Plan de Ahorro y Eficiencia Energética que el congreso de ministros aprobó el pasado 4 de marzo de 2011. El verdadero debate debería ser si este plan ataca los puntos clave, distribuye las inversiones donde toca para conseguir los objetivos marcados y si realmente se están cumpliendo esos objetivos.

El plan contempla 20 medidas, 3 de ellas coyunturales, 10 estructurales, 6 de refuerzo de medidas ya existentes y una de formación y divulgación en forma de campaña. Esas medidas se reparten entre medidas en materia de movilidad y transporte, edificación, iluminación y consumo eléctrico.

En este plan entre otras medidas está la de la reducción a 110km/h de la velocidad en autopistas y autovías y la medida de Racionalización del Consumo Energético en las Administraciones Públicas, donde podría inscribirse el hecho de no llevar corbata asociado al subir la temperatura del aire acondicionado dentro del objetivo de la misma de:

“Reducir el consumo de energía de los edificios de las administraciones públicas, mediante la optimización de los horarios de encendido y apagado de las instalaciones consumidoras de energía y reducir el consumo energético del parque móvil gracias a la racionalización de la movilidad.”

Según la memoria de este plan:

“España importa el 75% de los recursos energéticos que consume, de ellos el petróleo y el gas suponen el 70%. Esta alta dependencia energética nos obliga a importar 600 millones de barriles de petróleo al año. Un incremento del precio del petróleo tiene un elevado impacto en nuestra balanza comercial, de tal forma que cada aumento de 10 euros en el precio el barril, tiene un coste para España cercano a los 6.000 millones de euros anuales. De mantenerse los precios del petróleo en los niveles actuales, nuestro déficit energético en 2011 alcanzaría los 46.000 millones de euros.”

Según los cálculos del Gobierno, estas 20 medidas van a tener un impacto importante sobre el consumo de energía en nuestro país. En concreto, se espera un ahorro de energía final de 3.241 Ktep anuales (3,5% del consumo de energía final), el equivalente a 28,6 millones de barriles de petróleo (5% de nuestras importaciones) que, con los precios actuales, supone un ahorro para nuestro país de 2.300 millones de euros anuales en importaciones energéticas. En términos medioambientales, va a suponer una reducción de emisiones de 12,5 millones de toneladas de CO2. Su puesta en marcha lleva asociada una inversión de 1.151 millones de euros, con cargo a la Estrategia de Ahorro y Eficiencia Energética que financian las empresas eléctricas y se trata de medidas que afectan a todas las Administraciones Públicas, por lo que es imprescindible la colaboración de Comunidades Autónomas y Ayuntamientos para alcanzar los objetivos y asegurar, de esta forma, el éxito del Plan.

Sin entrar en la discusión de si el plan es acertado o no, que entiendo que como una de las medidas del mismo, la de los 110km/h, tendrá partidarios y detractores por cosas concretas y generales, que la máxima visibilidad de un ministro no sea su Plan de Eficiencia Energética, con una inversión asociada de 1.151 millones de euros, si no la anécdota del mismo, la parte más superflua, la parte más “filosófica”, es cuanto menos un fracaso para un ministerio y no sólo eso, un fracaso en sí de una de las 20 medidas, la de la campaña de sensibilización sobre el ahorro energético dirigida a los consumidores finales, que como poco pone en su sitio cual es el debate público y político de las medidas que se adoptan y en donde pone el énfasis nuestros medios de comunicación a la hora de informarnos de lo que se hace en este país para ahorrar, proponiendo debate público de las medidas.

Pero lo que ya es ironía pura, es que la máxima difusión de la anécdota, sea por que el presidente del Congreso de los Diputados, que milita en el mismo partido político que tú, te boicotee una de tus medidas alegando que la temperatura en el hemiciclo es difícil de regular porque varía según las zonas. Pónganse a trabajar y déjense de discusiones estériles y superfluas, por favor.

PD: La foto que ilustra esta publicación es de una noticia del 29 de julio de 2008, de El Periódico del Mediterráneo, en la que explica otro encuentro entre Bono y Sebastián en el cual, el primero le regaló al segundo una corbata para que entrase al hemiciclo. Eso da una dimensión del problema de las corbatas del ministro, un problema enquistado que lleva años sin resolverse.

2011
07.07

Agua, Agricultura y Cambio Climático.

El agua, la agricultura y el clima son tres elementos estrechamente relacionados en un sistema que sufre graves alteraciones con cualquiera de los cambios que puedan sufrir cada uno de ellos.

El agua es un factor clave en la agricultura y la ganadería, para la producción de biomasa y una necesidad vital tanto en el caso de la ganadería como de los cultivos. El clima cambiante puede producir alteraciones en las precipitaciones y temperaturas, afectando gravemente a la producción y calidad de los cultivos. Y del mismo modo, una agricultura no sostenible con el entorno puede provocar alteraciones en los ecosistemas al disminuir la disponibilidad natural de agua en el ecosistema y la modificación del paisaje, el entorno y el ecosistema.

Agua, Agricultura y Cambio Climático.

Riego de cultivos mediante sistema Pivot.

Si nos centramos en el riego y la disponibilidad de agua para los cultivos, la ausencia de agua para regadío provoca el abandono de las tierras de cultivo, la deslocalización de la producción agrícola y la despoblación de las zonas rurales. Sobre la superficie de regadío en la UE-27, cerca del 10% de la superficie agrícola es de regadío, y de ésta, el 85% lo concentran países del área mediterránea, como son España (con el mayor porcentaje), Italia, Grecia, Portugal y Francia. En España aproximadamente el 14% del regadío supone un 60% del valor de los productos agrícolas.

Teniendo en cuenta los datos anteriores y que el cambio climático lleva emparejado el aumento de la frecuencia y gravedad de las condiciones climáticas extremas como son sequías e inundaciones, se pone de manifiesto la necesidad del cambio en la gestión hídrica por parte de la agricultura. Este cambio de modelo de gestión, que ya se está produciendo en la agricultura europea, aumenta año a año la eficiencia en el uso del agua, modernizando los sistemas de riego y mejorando de forma notable la productividad de los cultivos asociada a un menor consumo de agua.

Sin embargo todavía queda potencial para ahorrar agua, evitando la sobreexploración de acuíferos, y por tanto, evitando fenómenos como la salinización de las fuentes de agua asociadas a la sobreexplotación. En este sentido, los agricultores se han convertido en gestores de un recurso, dejando de ser meros usuarios del mismo y por tanto debiendo asumir las responsabilidades como gestores.

Es una realidad que deben continuar y aumentar las medidas tendentes al ahorro del agua que se están produciendo ya como pueden ser un mayor aproyechamiento del agua de lluvia, utilización de cultivos en rotación para un aprovechamiento óptimo del agua disponible, utilización de patrones de temperatura y precipitación para la determinación y ajuste de la siembra, empleo de variedades de cultivo mejor adaptadas a la sequía o a las nuevas condiciones climatológicas, favorecimiento de la infiltración y almacenaje del agua en el suelo mediante prácticas agrícolas, reutilización del agua de riego, mejora de los rendimientos de los sistemas de riego y mejoras en el mantenimiento de los mismos. En resumen, una mejora de la infraestructura de riego no sólo local si no también a un nivel de territorio mucho más amplio que abarque zonas de cultivo interterritoriales.

Como he comentado antes, la conservación de las zonas de regadío es imprescindible para no perder suelo agrícola productivo, con los consiguientes problemas socio-económicos que se han descrito de abandono de zonas rurales y deslocalización de cultivos. Pero para que ésto no ocurra se han de garantizar los recursos hídricos para el regadío y mejorar la eficiencia de riego mediante la meodernización y perfeccionamiento de los sistemas de riego con medidas como las que se han planteado en el párrafo anterior, que necesitan del apoyo de la unión europea a través de las ayudas de la PAC y la implicación de los gobiernos e instituciones.

Consecuentemente con lo anterior, otra de las medidas que ha de contribuir a evitar el derroche del agua es la correcta valoración de este recurso. Esta valoración debe incluir y reflejar de forma adecuada aspectos sociales, económico y medioambientales, además de las diferencias locales en el uso.

Pero para que se consiga esa correcta gestión sostenible del agua en la agricultura no sólo los agricultores han de implicarse. Estos a su vez necesitan de un apoyo adecuado de los gobiernos e instituciones para continuar con la adaptación y mejora de sus explotaciones a las nuevas condiciones que impone el cambio climático, dejando fuera intereses que rara vez coinciden con el interés general o el beneficio global de la ciudadanía.

2011
07.02

Fitodepuración: Depuración de aguas residuales mediante plantas.

Hace unos días se publicaba la noticia en el Diario Información de Alicante sobre los problemas de cientos de vecinos del Campo de Elche con los vertidos de las aguas residuales de sus viviendas. La Confederación Hidrográfica del Júcar, haciendo cumplir la ley, exige unos parámetros de vertido de las aguas residuales de dichas viviendas que suponen unos costos no asumibles por las familias pero que se ven en la dicotomía de hacer frente a esos costes o pagar las fuertes sanciones que les imponen desde la Confederación.

La noticia explica que durante seis meses, se estudiará y analizará la viabiliad de la solución adaptada por uno de los vecinos para la autorización de la misma por parte de la Confederación Hidrográfica del Júcar, al mismo tiempo que se hará un seguimiento de los análisis de los efluentes en paralelo a los de la Confederación para conseguir la autorización del sistema para el tratamiento de las aguas residuales.

La solución que el vecino ha adoptado es la depuración de las aguas residuales mediante fitodepuración con evapotranspiración. Este método permite el tratamiento de las aguas residuales y evita el vertido de las mismas al recircularse las aguas tratadas al principio del sistema, pudiendo conseguir una completa evaporación del agua tratada por medio de las plantas y el sol. Esta es una solución muy viable en zonas cálidas y con un régimen pluviométrico bajo y en zonas donde no sea posible o aconsejable el vertido de las aguas tratadas. En principio, el tratamiento del agua residual mediante fitodepuración cumpliría con los parámetros genéricos de calidad de aguas residuales exigidos para otorgar la autorización de vertido.

Planta de fitodepuración para pueblo de 180 habitantes.

Planta de fitodepuración para pueblo de 180 habitantes. Fuente: http://www.ecodena.com/

Además las ventajas evidentes son lo económico y sencillo del sistema que no necesita apenas energía eléctrica (sólo la de la bomba de recirculación) y el mínimo mantenimiento, con la retirada de la biomasa cuando fuese necesario. Así mismo, el sistema tiene una buena tolerancia a las fluctuaciones de caudal tanto por los picos de entrada de desechos orgánicos (estacionalidad de la población) como por el exceso de entrada de agua (fuertes lluvias), lo que hace al sistema idóneo para su utilización en hoteles rurales, segundas residencias de campo, etc. al combinarse con otra de las ventajas que es la formación de una zona verde que se integra en el medio natural.

Como desventajas se pueden citar que aunque el sistema sea sencillo de construir y mantener, se ha de realizar en base a cálculos correctos para asegurar que el sistema realiza la depuración de forma correcta tanto al principio como a lo largo de su vida útil que suele ser de 15 años. Otras desventajas son la incorrecta elección del pretratamiento que puede colapsar el material filtrante de las balsas, la aparición de insectos (aunque en el sistema de fitodepuración de flujo sub-superficial horizontal con evapotranspiración, como es el caso, se reduce esta incidencia bastante) y que aunque sea mínimo, se le ha de dar mantenimiento y éste ha de ser correcto.

El sistema de fitodepuración es bastante sencillo de construir. De forma muy genérica, estos sistemas suelen estar formados por un pretratamiento con una fosa séptica de dos o tres compartimentos para tamizar, desarenar y desengrasar el agua residual que entra en el sistema. De este pretratamiento pasa a las balsas de tratamiento que suelen tener según las necesidades entre 60 y 80 cm con una pendiente de entre el 0,1 y el 1%. Las balsas estarán impermeabilizadas para evitar el vertido de aguas residuales al terreno con láminas de EPDM. A la entrada y a la salida se dispondrá grava de un diámetro bastante más elevado (6-10cm) que la grava dispuesta en el centro de la balsa como material filtrante (16-32mm) para favorecer la distribución del agua residual por todo el ancho de la balsa. El material filtrante es grava de río redondeada y lavada aunque actualmente se está probando y construyendo con otros materiales. En la zona de salida de la balsa se rellenará con material de forma similar a la zona de entrada. Sobre estas capas de material filtrante se colocarán y asentarán en principio las plantas macrofitas y este mismo material será el que servirá de soporte al sistema radicular de las plantas. Tras la balsa se instala un tanque de nivel y recirculación del agua tratada que servirá a su vez de lugar para la toma de muestras.

Instalación de fitodepuración en Los Villares, Jaén.

Instalación de fitodepuración en Los Villares, Jaén. Fuente: http://www.ecodena.com

Las plantas que se usan habitualmente para este sistema de depuración suelen ser Phragmites australis, Typha latifolia e Iris pseudacorus entre otras.

En conclusión, este sistema de depuración se puede adaptar a las condiciones particulares de tratamiento de las casas diseminadas del campo de Elche, puede ser un sistema barato y efectivo de depurar dichas aguas y a la vez solucionar el actual problema que tienen dichos vecinos.

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