2008
08.14

Comiendo Con Amigos Y Compañeros

 
¡Ya sólo quedan 30 minutos para las vacaciones!
 
Hoy nos hemos ido con los compañeros de trabajo a despedirnos de un compañero que han despedido y a despedirnos del trabajo hasta dentro de 15 días. El caso es que a este compañero le han despedido de malos modos, haciendo cosas que no son lógicas y que no caben en la cabeza de ningún jefe medio normal. Cosas simples, nada exagerado, pero cosas pequeñas que duelen mucho y más cuando has estado trabajando en una empresa cerca de los 10 años.
 
El caso es que contra todo pronóstico no estaba triste, si no que con un optimismo envidiable veía la nueva situación como una oportunidad para desarrollar proyectos que antes tenía como hobby y que ahora hasta octubre o así va a intentar aguantar sin un nuevo trabajo e iba a darle un empujón a esa vieja afición que desde hace bien poco le ha comenzado a dar beneficios tanto personales como económicos. El caso es que yo no había visto hasta hace un par de meses sus fotografías (ya que esa afición de la que hablaba era la fotografía) y eran realmente buenas. Este mes de julio participó en un taller en Menorca y le han comprado varias fotos y además ha publicado fotos en una revista especializada y dentro de unos cuantos meses va a exponer en Alicante y Barcelona.
 
Aunque le han fastidiado bien con el despido (tenía que firmar una hipoteca que quizás no pueda firmar) y con la actitud de los jefes antes, durante y después del despido, en vez de hundirse durante un tiempo o mandarlos a todos a la mierda a optado por verlo con filosofía y con optimismo, pensando que si una puerta se cierra quizás una ventana más grande se abre.
 
Y como no lo han visto llorar ni enfadarse, mis jefes dicen que es un prepotente. Como trabajar en su empresa no era su vocación y hasta puede que quitando lo malo tampoco le haya venido tan mal y lo ha visto con positividad resulta que es un chulo y un poco "rarito".
 
El optimismo es la mejor de las virtudes. No cabe duda.
2008
08.13

Nos Quedan 12 + 1 Horas Laborables Hasta Vacaciones

 
No se si se nota pero el tema vacacional es últimamente de lo único que hablo. Pero es que es dificil no hacerlo cuando toda la oficina (me refiero a sus componentes humanos, las paredes mejor que no hablen) no paran de hablar de lo mismo.
 
"Nos queda un madrugón para las vacaciones" es el saludo y a la vez grito de guerra con el que nos deleita una compañera cada vez que entra a primera hora en la oficina. Y lleva repitiendose desde la semana pasada. Y a la hora del descanso matinal, cerca de las diez, los temas de conversación son en cerca de un 80% sobre lo que se va a hacer en vacaciones, los viajes previstos y los nuevos que han surgido.
 
Yo por mi parte no se lo que haré en estas dos semanas de vacaciones que se acercan. Me gustaría ir a la playa bien temprano una mañana a pescar y a bucear, que hace siglos que no lo hago. Tengo un par de cosas pendientes que arreglar en mi casa, quisiera visitar a mi amigo Moisés que hace como un siglo que no lo veo e intentar coordinar esa visita con mi otro amigo Antonio, que son los únicos que tengo a tiro de piedra. Quisiera meterle mano a mi dominio .es que lo tengo totalmente abandonado, pero para eso antes he de configurar la red wi-fi que desconfiguré el otro día intentando ponerme al día con auditorías wi-fi. Quisiera hacerme por fin con el CompeGPS y ver si le puedo sacar partido a unos planillos que tengo por ahí perdidos por los bytes del disco duro (formatear el portátil, por fin, es otra tarea pendiente).
 
Quisiera poder pasar tiempo con mi novia y disfrutar de los fines de semana (ella trabajará entre semana) o como poco terminarle el trabajo final de master, que se empezó a buen ritmo pero se quedó un poco estancado y no queda mucho tiempo.
 
En fin, y seguramente un montón de cosas más de las que ahora no me acuerdo pero que estarán ahí esperándome. El caso es que no creo que me aburra estas vacaciones. Sólo espero hacer la mitad de las cosas que quiero o planeo hacer.
2008
08.12

Seguridad Y Salud En El Trabajo

 
Cuando llegan estos días previos a las vacaciones en el trabajo el ambiente se nota. Está la oficina revolucionada.
 
Los compañeros están más alegres, con más ganas de bromear, con más ilusión y eso aunque haya el mismo trabajo que en días o semanas anteriores. Incluso el almuerzo "inexplicablemente" se alarga algunos minutos más y los temas que antes pudieran ser tabú o que en cuestión de segundos generarían una pequeña riña y algo de mal rollo no producen nada de eso e incluso se tratan y se dialogan.
 
Se nota en el ambiente. Las vacaciones están en el aire. El caso es que tengo claro que si no las tuvieramos tampoco pasaría nada. Yo no las he tenido en dos años anteriores, el año pasado tuve una semana pelada (pensaba que tampoco tendría) y este año voy a tener dos semanas. El caso es que en esos años que no tuve vacaciones al final estás cansado y un poco harto, pero te acostumbras y continuas trabajando. Se podría decir que no son tan importantes estos periodos vacacionales. De hecho mi padre mismo no los ha tenido nunca en su vida y mejor o peor sigue al pie del cañón, incluso bastante mejor que algunos que los sí los han tenido.
 
Sin embargo, ni que decir tiene que sólo por la forma en que beneficia a los trabajadores en los días previos a ellos ya son importantísimos para el rendimiento laboral. De hecho están consiguiendo lo contrario de lo que contaba hace un par de post, la dejadez y la desidia han dado paso a una actitud en toda la oficina de trabajo a gusto sin hastío y con alegría.
 
Luego llegará el síndrome postvacacional y todas esas cosas que tanto molestan a nuestros jefes y que al menos a la mía le hace cabrearse y decir barbaridades cuando se le nombre pero que luego es la primera que se confiesa "sin ganas de volver al trabajo después de vacaciones". Eso para mi, es claramente un síntoma del síndrome. Pero en ella no hay problema, el problema soy yo si me tomo una baja por estrés o por dicho síndrome.
 
Un saludo y disfrutad de las vacaciones los que podais o tengais.
2008
08.09

Centros De Salud Y Terremotos


El pasado martes fui al centro de salud de mi pueblo, Albatera, a recuperar, mediante las pertinentes recetas de mi doctora de cabecera los eurazos que me dejé hace un par de semanas en una farmacia (después de pasar por urgencias y que me recetaran el pertinente tratamiento) por culpa de una otitis cojonuda que me atacó y durante una tarde al menos, me dejó K.O.

En realidad era la segunda vez que iba porque la primera, debí escuchar por el oído otítico porque entendí que era el martes siguiente y en realidad era dos martes más tarde. El caso, volviendo al tema, aunque ya he escrito de esto alguna vez, es que como siempre me quedo maravillado con la clase de gente que pulula por los centros de salud. Están, aunque sea en pueblos diferentes, los mismos prototipos de persona, a saber:

  1. El señor/señora que está desesperado esperando su cita: Es aquel que está desesperado esperando a entrar a la consulta, pregunta a los demás que hora es y que hora tienen la cita y cuenta cada segundo que otro paciente se encuentra dentro y sin embargo tienen el turno como una hora más tarde. El otro día era una señora que a las 8:31 horas (las consultas empieza a las 8:30) ya está diciendo que si el médico está o no dentro, que si que tarda, que si se habrá dormido, que si que turno tienen sus compañeros, que así se van a hacer las mil… cuando entra la doctora en su despacho le echa una mirada asesina y comenta que suerte de funcionarios (esto son las 8:32). El caso es que cuando salí de mi consulta (8:45h), esa señora todavía estaba esperando y comentaba con uno de los que estaban allí que ella tenía cita a las 9 y que si se le hacía tarde luego no podría ir al mercado a hacer la compra. Gente sin vida que hace vida en sitios públicos.
  2. El señor/señora que va a tener contactos sociales en el Centro de Salud: Entra con decisión en la sala de espera y conforme camina hacia la consulta o hacia un asiento libre comienza a saludar a los presentes casi sin excepción (yo soy de los pocos ya que soy "nuevo" en el pueblo), a preguntarles por sus familiares, por aquel amigo en común o por aquel conocido que hace tiempo que no ve. Una vez hecho esto se despide y cambia al siguiente conocido.
  3. El señor/señora que no dice nada pero de repente se mete en una conversación ajena a sentenciar: En esta ocasión es una conversación de la pareja que viene a continuación, en el punto 4, sobre la salud dental del descendiente de uno de ellos. En cualquier caso, da consejos, decide la mejor opción y se permite el lujo de recomendar clínica o tratamiento preventivo o paliativo, así como dirigirse al menor de turno y como si de su madre se tratase, regañarle o decirle lo que ha de hacer o como comportarse. Y todo eso cuando un minuto antes ni se habían mirado a la cara y parecía que ni se conocían. Y en realidad todo parece desembocar por un comentario de los otros que esa persona no puede por lo menos comentar, concretar y aconsejar, como si dejarlo pasar fuese contrario a su religión o a su ética.
  4. La pareja de conocidos/amigos/familiares: Estos son los que se encuentran en la consulta y comienzan a hablar de sus cosas, de sus vidas y de, por ejemplo, el hijo de uno de ellos que no quiere ir al dentista, de ese vecino que no para de incordiar en el campo o de lo caro que está todo. Es la versión familiar del punto número 2.
  5. El señor/señora que se despista y se le olvida algo: En este caso un TAC. Está pacientemente esperando su turno, explica a algún conocido lo que ha venido a hacer, presentar unos análisis. Entra en la consulta y sale al poco tiempo corriendo y riendo (con ese tipo de risa nerviosa) diciendo en voz alta "que que cabeza la suya, que ha olvidado las pruebas". Lo gracioso del tema es que ha de volver, quitándole parte del tiempo a otra persona con el consiguiente cabreo de la persona número 1 que ve como si la cosa sale mal y esta persona vive cerca, probablemente, le haga retrasar su entrada unos cuantos minutos más.
  6. El señor/señora con una vocación frustrada de médico/farmaceutico: Estos son para mi los mejores. Aunque estén a punto de entrar al médico, ellos ya pueden decirte lo que tienen ellos, lo que tiene su interlocutor, que han de tomar o que es lo que les va mandar el médico y en caso de ser necesario un especialista, a cual le han de derivar (en este punto tienen una ligera laguna y no recuerdan exactamente que el alergólogo es el especialista en las alergias y lo confunde con el urólogo, cosa graciosa si el interlocutor al que va destinado el consejo es una mujer) y los análisis que le han de hacer. Todo ello aderezado con una gran variedad de casos clínicos de vecinos, amigos, familiares que son en realidad las bases de su gran conocimiento de la praxis médica. Lo que suele ocurrir con esta gente es que el interlocutor le contesta con un "se lo diré al médico" o "pues lo probaré" y se manda al garete todo el esfuerzo de la sanidad por erradicar la automedicación. Y que la sanidad no cuente con suficientes facultativos…
  7. El señor/señora que observa e intenta pasar desapercibido: En este caso yo mismo, que está allí observando al personal y riéndose para uno mismo con el cabreao, el relaciones públicas, el despistao, el experto y la demás fauna, pensando en que como no llegue pronto mi turno no voy a llegar a tiempo a mi trabajo y eso, sí es un problema.

Y todo esto en apenas un cuarto de hora.

¿Cómo? ¿Que a cuento de qué lo del terremoto en el título? Pues que esa noche hubo un terremoto que se noto por todo el mundo desde San Pedro del Pinatar (Murcia) hasta Elche (Alicante), pasando por Albatera (Alicante) y con epicentro entre Algorfa y Los Montesinos (Alicante) de 3,5 grados en la escala Richter excepto por un servidor y su novia que ni se enteraron del terremoto ni ella se enteró hasta que ayer yo se lo comenté.

Perjuicios de trabajar en exceso.

2008
08.08

Vacaciones Santillana

 
Hoy es el último viernes laborable (al menos para mi) de agosto.
 
Los viernes por la tarde, definitivamente deberían estar prohibidos para trabajar. Y aún diría más, deberían estar prohibidos y especialmente penados los viernes por la tarde que preceden a las vacaciones. El rendimiento del trabajador es menor que 0, es decir, en vez de trabajar lo que hace esencialmente es dejar trabajo para el lunes por la mañana o para la semana que viene con el retraso que ello supone para la productividad y los plazos.
 
Y si encima estás pensando que el próximo lunes es el primero antes de las vacaciones y que sólo te quedarán 4 días para que estas empiecen sólo te queda decir que ya lo haré en sempiembre, que vendré con fuerzas renovadas. El caso es que si a tu alrededor no oyeses a compañeros y jefes contar a donde tienen pensado irse pues la cosa sería más pasajera pero no es así. Tus jefes se van a algún país Europeo (aunque acaben de llegar de Hungría de ver a Fernado Alonso) o de crucero por las islas griegas y tus compañeros, el que más o el que menos sale de la provincia aunque sea un fin de semana y mientras tú, te quedas en tu precioso piso de Albatera porque ni tienes dinero con el que irte a gastar, ni tienes novia que te pueda acompañar. Casi que prefiero quedarme trabajando en agosto y cogerme las vacaciones cuando ella, pero entonces eso sería imposible.
 
Necesito las vacaciones de forma inmediata. Me lo noto. No escribo nada más que gilipolleces.

2008
08.01

Decepción… O Como Algo Puede Transformarse

 
Estoy un poco decepcinado. Las cosas que aparentemente parecen ir bien resulta que no van tan bien.
 
Estás como siempre, sin darle importancia a pequeños detalles que pasan por delante de tus ojos y sin previo aviso un día ves uno de esos pequeños detalles. Entonces, como en uno de esos grandes escenarios del Domino Day empiezan a caer esos pequeños detalles en la losa de tu mente y dan lugar a una imagen distinta de lo que te rodea. Eso es exactamente lo que me pasó hace unos días y eso es lo que me ha vuelto a pasar hoy.
 
La cosa no es grave ni importante pero si que te deja con un amargo sabor de boca y una sensación de presión en el estómago que te hace replantearte muchas cosas. Cosas que van implícitas en mi naturaleza y que poco a poco acaban por transformarte en otra persona. Si delante del espejo fuese capaz de ver mi aura seguramente después de estos episodios vería como cambia ligeramente de color hacia un (¿?) color más oscuro y se aleja cada vez más de lo que ya estaba del blanco.
 
Estos episodios cada vez me hacen confiar menos en las personas y en los que me rodean y me hacen ver que detrás de muchas sonrisas que consideras sinceras se esconde una falsa amistad. O de como un simple asunto al que tú jamás darías importancia o considerarías un mero mal entendido para otras personas ha supuesto razón y motivo suficiente para hacer que todo lo que supuestamente era amistad se transforme en "Relación Cordial Con Posibilidad De Cuchillada Trapera Por La Espalda".
 
O eso es lo que creo, porque la serie de cambios acontecidos a mi alrededor y de los que no he sido plenamente consciente hasta esta tarde sólo los explico de esa forma.
 
Es curioso lo que suele ocurrir cuando alguien que critica de forma destructiva a otro a sus espaldas (y delante de otras terceras personas), habla con esa persona frente a frente. Con muy poca ayuda puedes notar las diferencias en el trato y las caras de incomodidad o de hastío que le hace y de las cuales el otro parece no darse cuenta. Pero luego tú, que has estado entre esas terceras personas, empiezas a ver esa misma actitud ante ti y sabes con certeza que es exactamente lo que opinan de ti, porque lo has vivido en el otro lado. Esto ya me pasó en la universidad y no había vuelto a notarlo hasta hoy.
 
Haremos lo que sea para no tener que ir a mayores. Creo saber donde está el "problema" (o problema para él, ya que yo no tengo problema alguno ni creo que lo haya) y a partir de la semana que viene, desde primera hora del lunes voy a intentar solucionarlo. Espero que el también tenga intención de hacerlo, o al menos no me haya crucificado todavía, ya que, aunque vienen las vacaciones irse de mal rollo sólo implica volver de peor rollo. Estas cosas se por experiencia que se enquistan. 

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