2006
04.15
Turismo. Ese gran invento.
 
Vivo en un pueblo de la Costa Blanca, Guardamar del Segura para más información, y en estas fechas de Semana Santa y las próximas de verano se llena de gente de todas nacionalidades; vascos, madrileños, gente de la meseta, catalanes, gallegos y asturianos entre otros. También vienen de otras latitudes y de otros estados. Pero hoy hablaremos de los primeros.
 
Turismo de pipas. Así se les empieza a conocer. Se compran la bolsa de pipas a principio del paseo y se pasean arriba y abajo del pueblo dejando el rastro para no perderse. Apenas si entran a los bares y cuando les ponen la dolorosa en la mesa se quejan que si es muy caro o que para lo que han comido vaya como se han pasado con la cuenta. Se pasean también por la huerta y el campo, en esta ocasión comienzan con la bolsa vacía y la terminan llena; limones, naranjas y verdura de la temporada, al contrario que con las pipas.
 
Al contrario que los bares los hipermercados están repletos de ellos. Normal si han de dar a comer a diario a 12 ó 14 personas en un mismo piso alquilado de tan sólo 2 habitaciones.
 
Eso es una realidad y también está la de los que entran a los bares y restaurantes casi a diario, gastan y dejan dinero en el pueblo y la verdura la compran en los supermercados. Pero estos últimos raramente los oirás decir que nos "dan de comer" a los del pueblo y que gracias a ellos "el pueblo se ha hecho grande". Esos son el negocio real del turismo y cada vez más ese escalafón lo ocupan extranjeros y no los españoles.
 
Todo lo anterior lo dicen los que en realidad no tienen un €uro, que vienen aquí para aparentar. Esos que son los que más molestan, los menos pacientes, los más escandalosos y los más ignorantes. Esos que vienen para estar 12 horas en la playa y sólo se acercan al chiringuito a pedir un vaso de agua. Que se piden en un restaurante una pizza, una ensalada y una botella de agua para 6 personas. Los que dicen que en Madrid el agua es mucho mejor y que aquí no se les ha disuelto el detergente (cosa que a mi toda la vida aquí y nunca me ha pasado). Los que te dicen que la leche preparada está cortada porque sabe a… ¡limón! O los que te dicen que no entienden por qué comemos "mona" en pascua si cualquier otro dulce está mejor.
 
Cada vez que tengo que soportar escuchar una de esas frases pienso siempre en lo mismo, ¿Por qué no nacería en un pueblo del interior, con turismo de interior y casas rurales que, como somos los de la costa los que vamos, es un turismo mucho más sano?
2006
04.14
Cuando me siento delante del ordenador para escribir algo aquí no lo suelo hacer de forma premeditada. En la mayoría de los casos no se ni de que voy a escribir. Escribir aquí es una forma de soltar lo que llevo dentro y así no darle el coñazo a la gente que me rodea con mis rollos.
 
De eso va la entrada de hoy. De rollos. De esas monsergas que a veces suelto y es que cada vez me sorprendo a mi mismo parando y no queriendo continuar porque hasta yo noto que estoy aburriendo. No tengo control, es superior a mi.
 
Me estoy convirtiendo a mi tierna edad en un abuelo batallitas insufrible. Además es que siempre voy a mismo tema y encima no dejando hablar a los demás. Y al final da igual el tema de discusión, siempre tengo historia o anécdota que contar algo relacionada con cualquier tema, que a veces ni yo me explico la conexión.
 
Soy lo que se llama por ahí un pesao de cojones. 
 
Lo bueno de esto es que hay gente que me supera. Gente que encima se autocontradice y siempre, como yo, tiene una historia paralela a la tuya, que se puede comparar con la que estás contando. Y eso me ayuda porque entonces ya se como se sienten los demás con mis ralladas de cabeza y eso hace que me autocensure y que controle un poco ese ímpetu de largar por los codos que tengo.
 
Señoras, señores, me estoy quitando.
 
Si te rallo me lo dices ¿eh?
2006
04.09

Siendo Sin Ser

Como cada día la mañana me ha traído luces de colores.
 
Luces sencillas, sin magnetismo pero que eran brillantes y poderosas, luces cegadoras que traían verdades inexplicables. Axiomas del día a día, de estar por casa; axiomas caseros sin brillantez en sus hipótesis ni genialidad en sus teorías. 
 
Así son las cosas, cada día más sencillas y cada día menos sorprendentes. El mundo se va a la mierda y nadie se ha traído gel para lavarse después.
 
Reconforta saber que hay gente que regresa y otra que nunca se ha ido. Reconforta saber que alguien necesita que le heches una mano y reconforta saber que el ser humano todavía puede ver las luces, sorprendentes y sencillas, llenas de sabiduría como axiomas caseros de andar por casa. 
 
Las tinieblas que nos envuelven la mayoría de las veces no es si no la sombra del resplandor de las luces que cada día nos despiertan, sorprendentemente sencillas y con la sabiduría de los que nunca supieron que la grandeza de sus pensamientos estaba en la sencillez de sus planteamientos.
 
Luces, sencillamente sorprendentes. 
 
Axiomas.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies